Estocolmo, Moscú y San Petersburgo 2010/2011

 

 

Aires del norte

Una vez más aparecen estas notas ansiadas. Cuando se intenta escribir una bitácora te percatas que su esencia esta en detallar la cotidianidad y hacer de ella una interpretación para que lo foráneo se avecine a quien la escribe y la lee. Lo que se descubre viene a ser una suma de acontecimientos que se magnifican con la emoción de ir develando poco a poco, una cultura, intentando atraparla, cruzándola con nuestras maneras y costumbres. Así, el día 26 de diciembre de 2010, partimos en un nuevo tour, una nueva aventura como Colón en busca de las Indias, siendo la primera parada la nórdica ciudad de Estocolmo, capital de Suecia.

. Al llegar a nuestra primera escala en París, la espera de seis horas en Charles de Gaulle se sintió fuertemente luego de tomarnos unos dramamines en el avión y que para buscar el efecto de dormir porque resultan más eficaces que cualquier cosa  jjj.

Llegamos a Estocolmo 8 PM a 6 grados bajo cero, frió intenso, cortante pero posible de pasar con buenos abrigos para ser el primer encuentro luego de venir del Caribe. El hotel estaba muy bien, con wi fi en habitación, lo que permite estas notas, y todas las comodidades de tener la tecnología cuando la necesitas. Salimos a caminar sobre un manto de nieve pulverizada que no se derrite por la temperatura y que se asemeja a pura harina de trigo, una experiencia hermosa aún para el nativo que veíamos.

Recorrimos la ciudad que es sublime, hermosa, una de la más bella que hemos visto en Europa. Estocolmo la conforman 14 islas y entre cada una de ellas te comunicas con puentes. Ese día era mas frió estuvimos a menos 14 grados, así y todo fuimos a ver el cambio de guardia real y entramos al Palacio Real. A la salida tipo 2 y 30 de la tarde ya era casi de noche, es decir que el sol no dura nada y la sensación es extraña, todo el día es de noche.

Si hay algo que jamás había visto y eso que viví en Alemania, es ver una ciudad tan parecida a la navidad de los cuentos donde hay un Papa Noel, renos, duendes y hadas. Aquí eso existe, volvimos a creer en todos esos cuentos que hemos oído sobre la navidad, la de Merry Melodies, Andersen, Bergman y su Fanny y Alexander y paremos de contar.

Día 29 decidimos ir al Museo de Arte Moderno  por ser Escandinavia un territorio de diseño y vanguardia. Hagan cuenta que pasabamos entre isla e isla echando pie bajo 10 grados. Somos caminadores. En cuanto al museo, las exposiciones eran una maravilla. De allí fuimos a otra de las islas: Sodelmann, donde algunas compras nerviosas sucedieron. De regreso muy cerca en pleno casco histórico entramos en una tienda pequeña, encerrada, mágica, llena de juguetes antiguos, entre ellos los de mi época, muñecas de papel, cromos viejos, juguetes de madera, topos giggios y caramelos de lekerol. La dependienta, la típica viejita cabeza blanca que bien podría ser un espíritu de la Laponia que vigila para que no deje de nevar y hacernos dormir en el mundo de nunca jamás.

Nuestra suerte increíble, temía no poder tomar el día 30 el vuelo de SAS de Estocolmo a Moscú por las tormentas de nieve y aeropuertos cerrados en Rusia. Así, el día 30 nuestro Arlanda Express nos traslado al aeropuerto y embarcamos en un vuelo que nos permitió ver el sol que no veíamos desde Venezuela, dado que amanece a las 10 AM y oscurece a las 2y 30 PM, pero nublado y nevando el sol sol no se ve. Así, cuando quizás alcanzaba los 10 mil metros de altura y superábamos la ultima nube alta a plena 1 de la tarde el sol entro por las ventanillas donde se escucharon algunos murmullos por su resplandor. Extrañamente cuando esa luz ocre tenia media hora de aparecer ya se ocultaba y volvíamos a la noche mientras el reloj marcaba 2 PM. Mas norte, menos sol, pensé y seguí leyendo mientras imaginaba la Rusia.

Llegada a Moscú, 14 bajo cero, montañas de nieve y recibida por nuestro primer guía llamado Félix. De allí el trayecto al hotel duro mas que nuestro vuelo desde Estocolmo. Una cola espeluznante como las de Caracas, el carro encerrado, la calefacción a millón, olía a glade y el guía no paraba de hablar sobre la historia de Moscú.

Estábamos tratando de conseguir pases para el Cascanueces en el Teatro Bolshoy. Nuestra desgracia era que el hotel tenía cerrada caja de cambio y no teníamos ni un Rublo, la moneda rusa, así que salimos a la buena de Dios nada más y menos que a un súper de delicatesen de 24 horas para sufrir porque la tarjeta no quería pasar. Por suerte teníamos unas súper galletas suecas y en el hotel que por ser de 4 estrellas tiene tetera, preparamos unos té con crema para la cena disney. Morimos con lo que vimos de delicateses y por la amplia oferta de ingredientes a muy bajos precios en comparación a América como el Caviar. El día 31, luego del desayuno pudimos cambiar dinero y teníamos como reto comprar en la estación de tren el billete a San Petersburgo en el tren Sapsan Chicapu equivalente al tren veloz Ave de España. Tomamos el metro por nuestra cuenta ya que estábamos sin el guía, compramos billete y no se como, nadie habla ingles, pero pilas pilas debes estar, hasta no me deje quitar un carrito en el súper y menos que se colaran en taquilla del metro donde había una cola doble por ser 31 de diciembre. Un dato importante es buscar de las taquillas abiertas, la persona más jóven que si podía comprender algo de inglés.

Fuimos a la Plaza Roja, recorrimos la lujosa Galería de tiendas donde tomamos nuestro primer café, bebimos nuestra primera botellita de Vocka sabor a pera que teníamos como plan b para atacar al frío, paseamos por el boulevard Verskaya y regresamos a hotel para preparar nuestra Frexenet española y las uvas para las 12. Mañana 1 de enero comienza formalmente nuestro tour en Moscú. Así, que amigos les deseamos feliz año nuevo y todo lo mejor siempre, ahora vemos y oímos un concierto y son las 11 y 18, nieva mucho y nos preparamos para las uvas luego de tremenda cena.

Fotos en Estocolmo

1 de enero de 2011 Moscú

Comenzamos el año visitando el Kremlin que quiere decir alcázar o fortaleza, allí mismo se encuentra la Armería que es un museo y no precisamente militar, sino uno que recoge todo el esplendor de los Zares de Rusia, desde la primera dinastía hasta el trágico desenlace final de los Romanov. Por cierto Zar deriva de la palabra romana Cesar y que en vocablo eslavo se pronuncia Zar. El museo presenta una colección de todos los regalos recibidos por los emperadores, sus trajes, espadas, yelmos, carruajes y una colección majestuosa de los huevos de Faberge.

Es bueno destacar un trineo descomunal tipo carruaje que para su época en el siglo 18, la Zarina Isabel utilizó para trasladarse de San Petrovo o antigua Leningrado llamada hoy San Petersburgo hasta Moscú para ser coronada y entronizada. Fue un viaje estratégico porque de no haber llegado a tiempo iba ser destronada por familiares con pretensión de usurpar la corona. Se tardó 3 días en un mes de enero, un viaje que solía ser de 8 días. El carruaje trineo fue halado por 25 caballos que iban cambiando en el camino. Dentro del trineo había todo un sistema de amortización y calefacción a leña debido a los menos 30 grados característicos de la fecha. Es decir, fue el primer tren veloz Ave de la época y en cabina de primera clase.

Visitamos la iglesia de la Trinidad, obra del siglo 14 y que al entrar esta decorada toda con retablos al estilo bizantino. Rusia es mayormente cristiana ortodoxa, la iglesia junto a la griega tienen un Patriarca quien lleva la dirección de la misma. El equivalente al Papa. El Patriarca de Rusia es diferente al de Grecia por tener ciertas tradiciones diferentes. El ritual es una belleza, tiene la estructura de la tragedia griega, es misa cantada y a capella, tienen prohibido los instrumentos musicales, hay un coro, un corifeo y personajes principales que van detallando la vida, pasión y muerte de Jesús. Las esculturas no existen en la iglesia, solo los iconos intervenidos con metales preciosos. Otra particularidad es que la iglesia no tiene sillas ni bancos, se asiste de pie y debes resistir el acto de casi hora y media. Antiguamente solo habían sillas reales para los Zares. La imagen de la Virgen Maria es tan importante como la de Jesús. Hay tres tradicionales representaciones de la Madre de Jesús: La mas conocida la de Wladimir, están también la de Kazan y la de Smolenskaya. La plaza de las iglesias parece un cuento de hadas. Las iglesias ortodoxas rusas tienen siempre mínimo 5 cúpulas tipo cebollas normalmente doradas que simbolizan a Jesús y los 4 evangelistas. En una plaza con más de 10 iglesias multipliquen sus cúpulas que semejan al mundo del film de Burton: Willi Wonka y la Fábrica de Chocolate.

Luego de este día con nuestro estupendo y letrado guía privado en español: Félix, nos dirigimos al hotel para tomar calor, osea pilas y salir a comer a un lugar típico por nuestra cuenta llamado así como juanki panki, al costado del gran Teatro Bolshoy.

Para comer estamos como el gran Sarmiento: siempre prestos y ninguna lengua extraña es barrera para saciarnos. Probamos la típica cerveza báltica, la famosa sopa Ruso Ucraniana Borsh que es de remolacha y carne con la crema agria (una delicia señores y con 17 bajo cero se aplaude, se asemeja en sabor a la criolla y mantuana sopa de gallo caraqueña), luego una degustación de ensaladas con pescados ahumados, hongos de los montes urales, ravioles rellenos de papa y berenjenas rellenas con zanahorias y semillas de hinojo, dando paso a la carne en bolas a la crema de leche. De allí salimos a caminar a la plaza Roja que siempre había tenido la idea que se llamaba así por el periodo comunista. Pues no, para nada es roja por comunista ni bolchevique, es roja porque en ruso la palabra tiene doble acepción y significa también la mas bella o Plaza Mayor, aunado al color rojo de sus ladrillos que datan del tiempo de los Zares y no de Lenin ni Stalin. De noche esta muy alumbrada además que la navidad rusa o noche buena se celebra el 7 de enero pos al día de la Epifanía, debido a una separación entre el calendario gregoriano y Justiniano. Antiguamente antes del 700, la natividad era el 7 de enero, luego del debate en un Concilio ultimo en Constantinopla, se dividió el Cristianismo en 4 grandes grupos: Católicos, Ortodoxos, Coptos y Armenios. Los católicos determinaron el 24 de diciembre por coincidir con el solsticio de invierno, como fecha para la natividad. Los Ortodoxos, Armenios y Coptos han sido fieles al origen.

Domingo 2 de enero fue un tour muy especial. Primero hemos ido a la Plaza Roja para entrar a la Basílica de San Basilio, es la iglesia que conocemos como emblema de Moscú. Dentro es ahora un museo, estuvo a punto de ser detonada por los Bolcheviques, quienes destruyeron un 60% del patrimonio religioso. Por cierto en pleno centro de la plaza esta la tumba de Lenin en un mausoleo de mármol donde lo mantienen embalsamado. Es bueno acotar que debajo del mausoleo hay un laboratorio donde están los científicos que mantienen el cuerpo incorrupto, estos están en el cargo por herencia y es secreto de Estado todo el procedimiento. Stalin esta enterrado fuera del mausoleo, hace apenas 8 anos estaba junto a Lenin, pero luego de ser revelados todas las atrocidades de su gobierno, fue sacado a la parte trasera. Visitamos la Galería GUM que es algo así como el Hotel de la Ville de Paris, lleno de todas las tiendas más caras del mundo como Gucci, Prada, Versacce, etc justo al frente del Mausoleo de Lenin (grandes contradicciones que nos invitan a reflexionar).

Hicimos un paseo panorámico a la colina de Moscú para ver la blanca ciudad. Estuvimos sobre el Lago congelado del Monasterio de las Monjas del Claustro de la Transfiguración de Jesús, junto a este, un lago muy grande donde se inspiro Schaitkovsky para componer el Lago de los Cisnes, actualmente solo hay patos y  según nunca hubo cisnes en el.

Visitamos la Iglesia de Cristo Redentor que fue reconstruida tal cual era antes de ser destruida por los bolcheviques quienes hicieron una piscina pública en su lugar. La construcción del nuevo templo fue hecha en el tiempo record de 2 años, siendo una de las más grandes de la ciudad. Hicimos unas compras nerviosas, osea una matriuska para mi madre y regalitos típicos. Terminamos en un tour por las estaciones de Metro que es uno de los más bellos del mundo. Visitamos 3 estaciones, la primera por parecer un palacio real, la segunda por sus vitrales y la tercera por sus mosaicos.  Pasear por el metro es pasear por un museo, además de haberse construido en 1937 la primera línea, la que mas tomamos por ser la que estaba frente a nuestro hotel. En el Metro transitan un promedio de 7 millones de personas diarias, y es muy limpio y ordenado

En la tarde hemos repetido en el mismo restauran y tratamos de tomar un café en el famoso Café Puskym, el de la canción de Natali jjj, pero no lo encontramos y la nieve estaba un poco fastidiosa. Por cierto caminar duele mucho las piernas por el hielo en las aceras donde si no aprietas esos balances te caes por que te caes.

Día 3 de enero  Camino a San Petersburgo

Muy temprano a las 6 AM estábamos en Lobby de hotel para salir a la Estación de Tren y tomar nuestro tren veloz llamado Sapsan con destino A San Petersburgo, antigua Leningrado. El tren desarrolla 300 kilómetros por hora y tardamos 4 horas y media. El paisaje cuando amaneció tipo 10 y 30 AM era totalmente polar. Casas de madera esparcidas a lo largo y ancho y una nevada imparable. La temperatura externa según pantalla en el tren que  muestra toda la información del viaje, era de menos 24 grados…. Llegamos a la ciudad de Pedro el Grande a las 11 AM con menos 17 centígrados. Allí a un costado del andén, nuestro guía llamado Sergio, que en ruso nos da mucha risa porque se dice: Ser gay jjj. Un chico joven igualito a Nino Bravo. Nos condujo a nuestro hotel que está en una de las islas. San Petersburgo la conforman 40 islas y 400 puentes. La llaman la Venecia del Norte.

En la tarde con asesoria de Sergey, ya que estábamos libres, hemos ido a pie (estamos locos) al centro, con ese frió, pero con nuestra carterita de vocka para darnos un chupito cada tanto para calentarnos. Llegamos hasta la Catedral de la Sangre Derramada y la Catedral de la Virgen de Shazan. Descubríamos poco a poco una ciudad muy europea, construida por el Gran Pedro para vivir junto a la nobleza mas opulenta en la historia de reyes de Eurasia. La ciudad esta llena de canales que conducen a menos de 2 Km. A la  Bahía de Finlandia y menos de 4 horas al circulo polar ártico. Es una ciudad con el ritmo de la gente de Madrid, muy animada, amable y alegre.

La Catedral de Shazan semeja a la de San Pedro en todo sentido. Los iconos son hermosos. El oro esta presente en todo, y es el lugar donde el Patriarca celebra las misas más importantes. La de la Sangre Derramada es ahora un museo. Se llama así, no por la sangre de Jesús, sino por la de Alexander I, quien fue asesinado a un costado de la misma. Este museo es uno de los más bellos que hemos conocido. Internamente esta forrado de mosaicos. Es una joya del mosaico y esta conservado de manera excelente. Antes de llegar  a el y en el camino junto a  un canal congelado entramos en un café restauran lleno de locales (cero turistas), allí probamos las empanadas típicas de carne y pescado y ensaladas de pescado ahumado, tomamos la característica sopa borsh y torta de queso.

San Petersburgo es 10 veces más económico que Moscú. Acá por 20 dolares puedes comer muy bien en lugares muy bonitos. En el hotel tenemos TV española, por fin algunas noticias en nuestra lengua.

Conocimos el metro que es el más profundo del mundo por tener que desarrollarse por debajo de ríos y canales. Tiene una escalera  mecánica de 100 metros de largo, que te conducen a un fondo interminable. Es muy limpio y rápido. No tiene la belleza del de Moscú pero igualmente es bello.

Llegar al hotel como esta algo retirado de las calles es literalmente  una tortura. Todo esta congelado y son capas de hielo irregular lo que obliga a que tienes que  apretar mucho esos balances para no patinar tipo Luis en Moscú jjjjj. A un costado la nieve esta a la altura de   tus hombros y a veces los carros desaparecidos.

NO les había contado que cuando inicie el viaje tenía una molestia en la cadera y fémur izquierdo. Me traje a Cataflan de acompañante, al principio en Estocolmo muy calladito me preocupaba la situación porque en la noche me dolía,  pero ya estoy súper, no tomo nada y la pierna no me duele, solo en la mañana se traquea sola como si le faltara aceite. Allí pienso en todos esos ron de jambe y battement y tandu de la Folkwang y los golpes en Acción Colectiva y pienso en la vida del bailarín a los 20 años, que no concientizan muchas veces nada y los  cuerpos por más técnica que se tenga…. A lo mejor a los 60 reflexionare sobre los directores y coreógrafos de los 40 y 50 años.

4 de enero.

Salimos 10 AM a una visita  panorámica de la ciudad. Visitamos la Iglesia de San Nicolás, allí una señora, creemos pagaba penitencia porque hacia Pilates. Bajaba torso con piernas estiradas, luego flexionaba pierna derecha y rebotaba 3 veces hasta volver a posición vertical, esto lo repitió incansablemente, cuando le vi  la cara era una viejita que ha fortalecido espalda y abdomen.

Visitamos la Catedral de Isaac, otro hermoso monumento y luego fuimos a la fortaleza de Pedro I el Grande, lugar que dio origen a la ciudad. Es ahora un cementerio y descansan allí todos los Zares y Zarinas, incluso Nicolás II y sus hijos masacrados por los comunistas soviéticos, (entre ellos: Anastasia, que es la que mas impresiona por todo el misterio y leyenda que representa). En el siglo pasado ya había fotos y verlos en su esplendor a todos esos niños de verdad pega….

Al llegar nos recalentamos y salimos a comer, luego intentamos tipo 4 PM seguir caminando pero el frió pudo por primera vez mas que nosotros y nos devolvimos al hotel. Mi cara era la del payaso cepillin, roja, quemada y ojos llorosos. Se agradeció la habitación caliente con tetera y café.

Día siguiente en la mañana visitamos el maravilloso Museo El Ermitage, uno de los más grandes del mundo. Fue el Palacio de Invierno de Catalina la Grande.  Zarina que amaba el arte y tuvo cientos de amantes. El museo tiene más de 3 millones de obras de incalculable valor. Originalmente era su lugar para contemplarlas  en solitario, por eso el nombre Ermitage o sea ermitaño. Sergio nos condujo a una entrada especial y no hicimos la cola inmensa que había a menos 17 grados. Es bueno aclarar que nuestro tour es privado, solo nuestro guía y nosotros con el conductor de acompañante. Luego de concluir con Sergio nos dejo allí por nuestra solicitud y nos quedamos disfrutando algunas obras y esculturas. Permanecimos unas 6 horas y creo vimos solo un 10% de la colección. En la noche fuimos al majestuoso Teatro Marinsky antiguo Kirov (Teatro que regalo Pedro el Grande a su hija predilecta Maria), vimos la Compañía de Danza Tradicional de Rusia y algunos grupos vocales, quedamos maravillados con tantas destrezas. Luego tuvimos en el mismo teatro una degustación  con vocka y caviar.

Es bueno reseñar que esta es la ciudad donde apareció de la Siberia un monje llamado Rasputin. Tenía visiones y término siendo el consejero de la Zarina Alexandra esposa de Nicolás II, el último de los Romanov. Su influencia en el reinado produjo un descontento en los nobles poderosos quienes organizaron un complot para asesinarle. Vimos desde afuera la Casa donde sucedió, fue envenenado con unos chocolates pero como no moría le dispararon en la barriga. Salio misteriosamente con vida corriendo pero lo esperaba otro asesino afuera que le disparo en la cabeza y luego tirado al rió. Su cuerpo fue hallado y cuando lo revisaron descubrieron que había seguido con vida por muchas horas más…..

Día 6 de Reyes

Nosotros muy prestos ya a las 6 AM de pie con todo organizado para partir y dejar Rusia. Llegamos al aeropuerto, en lo personal odio los días de avión, primero por avión y segundo por todo el tiempo perdido. Nuestro vuelo partía 10 AM y la nevada daba miedo, en mis adentros pensaba en que no despegaría el avión que para mas nervios era una línea que elegí de bajo coste llamada Air Baltic que hacia escala en Riga capital de Letonia país báltico. Señores pues si estuvimos por lo menos pisando tierra letona por unos momentos mientras hacíamos transferencia a otro avión. La salida de San Petersburgo era como la salida del aeropuerto de Margarita. Súper pequeño el lugar y revisan 100 veces la maleta de todo el mundo. Todavía queda en Rusia vestigios de control severo de la Unión Soviética. Primer chasco. Pagar adicional 20 euros por cada maleta, afuera nuevamente en una taquilla que solo acepta tarjeta de crédito  Rublos la moneda nacional. Salí únicamente yo por el ingles con la carterita con euros y una mujer que me decía que solo aceptaba tarjeta o Rublos.  Por suerte divina abrió la taquilla de al lado que es un banco y cambie los 40 euros para luego volver a pasar por las maquinas y controles de revisión. Bueno todo fluyo y salimos en  un avión de hélices y me quería morir del miedo igualito a los de Santa Bárbara. Respire profundo porque te llevan en un autobús y cuando llegas a la pata del avión tipo avioneta me sentía en una exploración a la aurora boreal. Todo blanco, el avión congelado, la nevada espesa que no se veía mas de 100 metros a la redonda y Luís diciéndome que parecía íbamos a ver osos polares jjjj así mismo en avión este despego en un vuelo de hora y media hasta Riga. Buen vuelo solo al aterrizar  mucho movimiento. En Riga estaba despejado pero la temperatura era de menos 27 grados, de hecho el mar estaba lleno de iceberg. Nos bajaron rapidísimo porque sino perdíamos la conexión, únicamente a nosotros y 2 argentinas, allí pensé, Dios mió las maletas no llegaran con este cambio veloz a Estambul y dicho y hecho no llegaron.

 

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